Homo digitalis

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Vengo llegando de una semana con mi familia en Nueva York. Lo que más me impactó esta vez fue poner en perspectiva la revolución digital. Esta revolución que nos está “cocinado a todos” y que no es más que una fracción de segundo en la historia.

Hoy se dice que “el cambio se ha acelerado”. Pero esto no es nuevo. ¡La historia se viene acelerando hace por lo menos 200 mil años! Pero lo que si es cierto es que la rapidez del cambio ha alcanzado una velocidad espeluznante. Cambios de magnitud que antes demoraron millones de años, después miles de años, ahora pasan en una década o menos.

Para apreciar el cambio en que estamos me sirvió visitar el Metropolitan Museum donde nos concentramos en las secciones de Egipto antiguo y de pintura del Renacimiento. Pero más aún me impactaron otras dos visitas. Una al Museo de Historia Natural y otra al Zoológico del Bronx.

En el Museo de Historia Natural volvimos a mi sección favorita, las salas sobre la historia del género humano. Hace 6 millones años la evolución separó a los que serían los chimpancés de los primates que darían lugar al Australopitecus. De éstos saldría hace 2,5 millones de años el género “homo”, al cual pertenecemos. Los Sapiens, que solo tenemos 200 mil años, somos los únicos sobrevivientes de los 15 descendientes del Australopitecus, y desde que tenemos lenguaje, hace 70 mil años, no hemos parado de inventar nuestra propia evolución, poniendo fin al reino de lo natural e iniciando la era cultural.

En el zoológico del Bronx lo más impactante fue ver a la familia de gorilas que ahí vive. Comen, caminan, cuidan a sus chicos, juegan a “revoverla”, etc. igual que nosotros. ¡Sus gestos son tan parecidos! No cabe duda que somos primos.

Junto a esto, y para elaborar en base a mis impresiones, estoy leyendo el libro “Sapiens: a brief history of humanind” del historiador Israelita Yuval Noah Harari. Se los recomiendo encarecidamente. Ha sido saludado como el libro del año 2015. Harai dice que fue el trigo quien domesticó a los humanos, y no al revés como generalmente creemos. El trigo nos llevó a asentarnos y a vivir en ciudades. Yo me pregunto hoy, adonde nos llevará la digitalización. No me cabe duda que quedaremos completamente transformados, prácticamente irreconocibles. Los “homo digitalis” seremos tan diferentes de los “homos analogus” cuanto los humanos asentados en urbes lo fueron de sus antepasados recolectores.

Fuente de la imagen: foto de Marsel van Oosten en Incredible photo of a Snow Monkey using an iPhone