Alineamiento

Formación de pájaros en V

¿Quién no se ha maravillado al observar aves migratorias como los pelícanos o los flamencos volando en formación con aspecto de V?

Una investigación publicada recientemente por la revista Nature revela que el alineamiento en V permite a las aves migratorias volar a una velocidad y con una economía de energía que de otra manera no serían posibles.

Equipados con tecnología de punta un grupo de científicos registró y analizó  minuciosamente el vuelo migratorio de una bandada de ibis eremita (Geronticus eremita) entre Austria y la Toscana.  Cada pájaro hizo el trayecto equipado con un geolocalizador para ubicar su posición y cada aleteo.

La investigación estableció que los ibis eremita volando en V se posicionan en puntos aerodinámicamente óptimos. De este modo aprovechan los vórtices (espirales) de aire ascendente generados por las alas de las aves situadas más adelante. Si bien el pájaro puntero no goza de esta ventaja,  se observó también que los ibis eremita van turnando el líder regularmente.  El análisis de 24.000 aleteos mostró que los ibis van acomodando  su posición y el ritmo de su aleteo para optimizar el impulso de los vórtices, reajustando el aleteo  al cambiar posiciones dentro de la V. Gracias a estas maniobras los ibis logran un ahorro de energía que resulta muy útil en sus largas migraciones.

Como sabemos, los comportamientos de estas aves son la consecuencia de un aprendizaje filogenético  que ha tomado cien millones de años (USGS, 2013).  Paradójicamente, la historia del género humano en los últimos 200 mil años – 0,2% del tiempo que le ha tomado a las aves migratorias aprender a volar en V – no es otra cosa que una espiral de nuevos alineamientos cada vez más complejos y asombrosos. Con todo, un número importante de nuestras organizaciones aún experimenta dificultades más o menos  serias de alineamiento.

El alineamiento en las organizaciones humanas

En el caso de los seres humanos, el lenguaje nos ha permitido dar un salto cuántico asombroso y tenemos la posibilidad de concebir, acordar, ejecutar e incluso cambiar alineamientos de forma consensuada.

Formamos  nuevos alineamientos cuando se nos presenta una ambición de futuro que nos entusiasma y nos permite a cada uno beneficios que no serían posibles sin contribución mutua. En otras palabras, podemos postular un nuevo alineamiento – o el fortalecimiento de un alineamiento debilitado – cuando un grupo percibe que el futuro anhelado no está disponible para nadie individualmente sino que solo colectivamente a través de la colaboración.

En las organizaciones alinear – orquestar y coordinar la colaboración – es el trabajo que recae sobre los managers.  Si un gerente o un jefe renuncia a esta responsabilidad o es incapaz de ejercerla, niega la esencia de su función y lo propio sería dedicarse a otro oficio.

Es cierto que se puede alinear con coerción, pero junto con ser desgastante y siempre frágil, se trata de un método cada vez menos efectivo dado los estándares actuales de dignidad y las opciones que actualmente están disponibles para las personas.

Hoy en día el alineamiento necesita tomar en serio la libertad humana y por lo mismo conseguir adhesión voluntaria y sincera. Cuando esto se consigue auténticamente, el equipo alcanza una potencia incontrarrestable.

Más sobre el alineamiento humano en mi próximo post.

Fuente Foto: Huffington Post